Con la inspiración de vuelta, más que para escribir, para reencontrarme con creaciones peligrosas, como las que nacen del proceso de tala y siembra de neuronas de Pedro Guerra, uno de mis cantautores favoritos, comparto, sólo con esos seres humanos sensibles, una realidad compleja casi decepcionante, que para NAM, niña caprichosa por vocación, es una verdad que le ha tocado vivir en varias ocasiones, inclusive en su ahora.
“…hablo de una cosa que tiene que ver con la ley del deseo, eso significa que de repente tenemos la sensación de que queremos algo con mucha fuerza, nos volvemos locos por conseguirlo y cuando lo tenemos se nos quitan las ganas de todo” Pedro Guerra.
Un día difícil, más la insolencia de un reclamo, lograron alterar el estado de paz de NAM, agudizando en ella la sensibilidad que siente al tocar las teclas de un computador.

Las palabras publicadas a continuación son una copia íntegra del discurso pronunciado por NAM el día de la celebración del compromiso de uno de sus hermanos con su novia. Si de algo sirve resaltar, que las palabras que leeran a continuación fueron escuchadas por ambas familias de los festejados.