Un día difícil, más la insolencia de un reclamo, lograron alterar el estado de paz de NAM, agudizando en ella la sensibilidad que siente al tocar las teclas de un computador.
Desde semanas atrás, situaciones, ya de poca importancia, habían mantenido cierto conflicto con uno de sus hermanos, al que dispensó desde el casi inmediato momento de su falta, no obstante insistía en enseñarle una lección titulada “Pedir perdón”. A continuación, revelo un escrito que una mañana de otoño, casi dos meses después, dejó a sus hermanos copiado a sus padres.
“La vida da vueltas y vueltas, y probablemente nunca sabremos quienes han estado a nuestro lado, por aquella máscara de orgullo que solemos colocarnos para evitar mirar lo obvio. La hermandad, demostrado por muchas situaciones y momentos de la existencia de seres, más que la comunidad sanguínea, es un estado de ánimo, del sentir, del querer, del amar. (más…)



Las palabras publicadas a continuación son una copia íntegra del discurso pronunciado por NAM el día de la celebración del compromiso de uno de sus hermanos con su novia. Si de algo sirve resaltar, que las palabras que leeran a continuación fueron escuchadas por ambas familias de los festejados.
Más que expectativa la sensación era de preocupación, yo que a lo lejos presencié esa historia no paraba de reír el día de aquel encuentro. NAM que del todo cuerda no es, no planeó nada más que una reservación en un hotel, según el presupuesto asignado, una arriesgada invitación a cenar en casa de sus padres y la sentencia a toda amistad existente de auxiliarla en caso de emergencia, como consideraba la descabellada visita que aceptó recibir.